EL APEGO
Qué es el apego?
Fue el psicólogo John Bowlby que
en su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna le
condujo a formular la Teoría del apego.
El apego es el vínculo emocional que
desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) y que le proporciona la
seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad.
La tesis fundamental de la Teoría del Apego es que el estado de seguridad,
ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad
y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto.
El apego proporciona la
seguridad emocional del niño: ser aceptado y protegido incondicionalmente. Está
planteamiento también puede observarse en distintas especies animales y que
tiene las mismas consecuencias: la proximidad deseada de la madre como base
para la protección y la continuidad de la especie.
El bebé según está teoría-
nace con un repertorio de conductas las cuales tienen como finalidad producir
respuestas en los padres: la succión, las
sonrisas reflejas, el
balbuceo, la
necesidad de ser acunado y el
llanto, no son más que
estrategias por decirlo de alguna manera del bebé para vincularse con su mama.

Fases de apego
- De la semana 8 a la 12 el bebé no discrimina aún y acepta independientemente de quién venga todo lo que le genere comodidad, emitiendo señales de forma indiscriminada.
- De la semana 12 a los 6 u 8 meses la sociabilidad de nuestro hijo se produce de manera más discriminada y de algún modo distingue aquellas personas que le resultan familiares, dirigiéndose de manera especial hacia la figura con la que tienen apego principalmente; es decir los padres o cuidadores.
- Desde los 6 meses a los 3 años aparece el apego propiamente dicho. El bebé busca de manera activa la “figura de apego” y la utiliza para sentirse seguro a la hora de explorar y como protección . A partir de los 8 meses es normal que el bebé proteste cuando su madre desaparece de su vista y en torno a los diez observamos que nuestro hijo muestra miedo hacia los extraños.
- A partir de los 3 años, tu hijo podrá entender de alguna manera los sentimientos y motivos de la persona que tiene delante y también podrá hacer cosas para influir en ellos: hablar, llorar, moverse, abrazar… Si te vas, pero sabe donde estás y cuándo volverás, lo más normal es que tu hijo se sienta seguro en tu ausencia.

Tipos de apego
Hay diversos tipos de
apegos, que son muy interesantes por estudiar sus diferentes componentes:
Apego
seguro: el apego seguro se caracteriza porque los niños y niñas
buscan el contacto y cariño de la madre y reducen el llanto cuando su madre
está presente. La madre le reconforta y le da el cariño que el bebé necesita.
Apego
evitante: estos niños y niñas no muestran ni ansiedad ni enfado ni
tristeza cuando su madre no está presente, pero sí cuando están solos. El
cariño y el confort se lo puede dar su madre como una persona extraña.
Apego
resistente: antes de que la madre abandone la sala, los niños y los
niños buscan insistentemente su proximidad y cariño. Pero cuando regresan se
muestran enfadados e incluso agresivos hacia su madre. La madre no les logra consolar.
Apego
desorganizado o apego desorientado: refleja una gran inseguridad
de los niños y niñas en su díada madre-bebé. Muestran conductas muy
contradictorias cuando su madre abandona la sala y vuelve a ella.


¿Porque
es importante que el docente de preescolar conozca sobre el apego?
La relación de apego con los maestros
Los niños además de tener
apego con su cuidador principal también desarrollan este con otras figuras
subsidiarias con las que también pueden sentirse protegidos y seguros. El
maestro puede ser una figura de apego, ya que se convierte en un adulto de
referencia durante la primera infancia con características propias de figura de
apego. Para entender la relación de apego que el niño establece con el maestro,
debemos considerar el vínculo que ha establecido con su figura de apego
principal, y si este vínculo genera sentimientos de seguridad o inseguridad.
Aquellos niños que no tienen apego seguro con el educador principal, trasladan
sus inquietudes e inseguridades a su relación con el maestro y con el entorno
de la Escuela.
Como futuras maestras de
Infantil, deberíamos tener con el niño una adecuada comprensión del lenguaje
emocional, también de sus comportamientos y actitudes en el aula, así como
conocer las herramientas para intervenir en su desarrollo.
También hay relaciones de amistad por edades que se crean en la escuela, todas ellas dependiendo de las características de apego delos niños.
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